Poder es Poder, dice Elba Ester


“La Maestra”, al desnudo. Un video obtenido por el diario 24 HORAS del V Congreso Nacional de Educación, al día siguiente de recibir y relajarse con el Dalai Lama, muestra la otra cara de Gordillo. No es la de la esgrima fina, la política florentina, la que cuida sus palabras y mide el impacto y consecuencia de sus dardos.

Es la Gordillo de las reuniones privadas, la que empieza a hablar en monólogo y se emociona; la que a las bromas que le festejan, se crece y se inyecta energía; la que pierde en la soberbia la prudencia y olvida el dilema de la mafia: ¿cómo evitar que se revele un secreto que sólo conocen dos personas?; que uno mate a la otra.

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